La realidad energética mediterránea ha estado marcada desde hace años por la fuerte interdependencia entre un Norte fuertemente importador de hidrocarburos y un Sur con tres grandes productores que exporta principalmente a ese Norte. En los próximos años esta realidad se verá también marcada por dos grandes planes de infraestructuras: el llamado Anillo Energético mediterráneo impulsado por la Comisión Europea y el Plan Solar Mediterráneo que es uno de los 6 proyectos básicos aprobados por la Unión por el Mediterráneo.
Es ampliamente conocido que el Norte es muy dependiente del Sur en cuanto a importaciones de gas y petróleo. España, por ejemplo, está importando un 47% de su consumo de gas de Argelia, Libia y Egipto. Pero si se habla de interdependencia es porque esos productores del Sur también dependen fuertemente del Norte: Argelia, Libia y Egipto exportan hoy un 90% de su gas y un 70% de su petróleo a la UE (Unión Europea).
La interdependencia supone normalmente la existencia de conexiones físicas de gran dimensión y contratos comerciales a largo plazo y ello requiere unas relaciones estables y favorables entre los países en cuestión. En estos momentos son varias las interconexiones gasistas Sur-Norte existentes: España tiene una conexión con Argelia operativa desde hace muchos años (el GME) y otra a punto de entrar en operación (Medgaz); Italia tiene una conexión con Argelia y otra con Libia; y Egipto ha desarrollado un gasoducto que pasa por Jordania, Siria (con un ramal a Líbano) y se dirigirá a Turquía. Digamos de pasada, que Turquía se está constituyendo en el gran hub de gas del Mediterráneo, con gas procedente de Rusia, de los países del Caspio, de Oriente Medio y del Norte de África.
En los próximos 20 años no es muy factible que esta red Sur-Norte se incremente sustancialmente, por varias razones. En primer lugar, todas las previsiones señalan un crecimiento mínimo de la demanda en la Unión Europea hasta 2030, de la utilización de renovables, de la política de eficiencia energética y de los efectos de la crisis actual. En segundo lugar, los importadores deben diversificar sus fuentes a efectos de seguridad de suministro. España, por ejemplo importa tres cuartas partes de su consumo de gas mediante GNL, desde una decena de países, algunos muy lejanos. Por último, los exportadores también tienen que diversificar sus destinos. Ello puede conseguirse mediante exportación vía GNL, exportación Sur-Sur, diversificación dentro del destino final dentro de Europa, y atendiendo a su propio mercado que debe ver un notable crecimiento.
¿Qué es y cómo puede incidir en todo ello el anillo energético euro mediterráneo? Es un proyecto lanzado por la UE con el fin de asegurar la seguridad de suministro y favorecer la integración de la Región. Se trata de una infraestructura que liga las redes de electricidad y gas de los países mediterráneos e incluye algún cruce del mar. Es bien sabido que las problemáticas de gas y electricidad son muy distintas.
Así como en el sector gasista existen varias conexiones Sur-Norte y sería deseable que también existieran conexiones Sur-Sur, en el sector eléctrico sólo existe una conexión que cruce el Mediterráneo. Es la que une España y Marruecos por Gibraltar, cuya finalidad básica es reforzar la capacidad eléctrica marroquí. El hecho es normal puesto que las líneas largas de transporte eléctrico son costosas, pierden carga en el trayecto y, si son submarinas, presentan dificultades técnicas adicionales. Por ello las plantas de generación eléctrica suelen situarse cerca de los centros de consumo, siempre que sea posible.
Ahora bien, una cosa son las líneas de transporte eléctrico a larga distancia para la exportación y otra es la integración de redes eléctricas contiguas, ya que permite hacerlas más fiables, seguras y estables, sin perjuicio de permitir también la exportación/importación de volúmenes notables a efectos de seguridad de suministro. De hecho los países de la UE están en su mayor parte integrados dentro de un mismo sistema. La componente de integración entre vecinos puede ser un buen factor a perseguir por el Anillo Energético, sin duda, más que el establecimiento de grandes líneas de exportación Sur-Norte, siempre costosas y generadoras de dependencias innecesarias.
El tercer factor que citábamos al principio era el Plan Solar Mediterráneo. Desde el inicio de su puesta en funcionamiento, la UpM aprobó los 6 proyectos básicos que deben constituir su programa de acción. Uno de ellos es el PSM cuyo objetivo es desarrollar 20 GW de potencia eléctrica generada mediante renovables (no sólo solar) alrededor del Mediterráneo. Obviamente, el Plan piensa especialmente en las potencialidades de la energía eólica y solar en el norte de África. Son países de alto crecimiento demográfico y de demanda eléctrica, donde será necesario instalar mucha capacidad de generación.
Desarrollar el Plan Solar con criterios de eficiencia y consistencia económica no es fácil. Se trata de energías que aún no han alcanzado un nivel técnico competitivo con las energías convencionales, en especial la energía solar. Por ello son costosas y necesitan de fuertes subvenciones. Además, su producción es discontinua, no predecible y no permite cubrir adecuadamente los picos de demanda. Por todo ello necesitan que haya otros sistemas de generación seguros y muy flexibles que actúen de back-up, es decir, que cubran estos problemas. El sistema clásico utilizado son las plantas a gas natural. Por supuesto, el simple hecho de que exista un sistema de back-up parado durante buena parte del día tiene también un coste que se suma a los que las renovables tienen en sí mismas.
Algunas empresas ligan Anillo Eléctrico y Plan Solar están pensando la posible exportación de electricidad de Sur a Norte procedente de renovables, con fuerte financiación europea. ¿Hasta qué punto tiene sentido pensar ya en la exportación cuando Magreb y Mashreq van a presentar un crecimiento tan rápido de la demanda? ¿Tiene sentido que los países europeos subvenciones la importación de un producto caro en el que son ampliamente autosuficientes y con ello subvencionen su pérdida de independencia?